(Juan Pablo II, "Familiaris consortio")
El COLEGIO JUAN PABLO II pertenece a la Fundación "Educatio Servanda". La Fundación "Educatio Servanda" es una iniciativa de familias cristianas que integra a laicos y sacerdotes diocesanos dispuestos a trabajar por la educación.
Educatio Servanda no pertenece a ningún movimiento concreto ni es iniciativa de ninguna realidad eclesiástica definida. Parte de la decisión de familias cristianas, de profesionales de todos los ámbitos de la vida social, preocupados por la deriva de la educación en España. Trabajan en comunión con sus obispos, ayudados de sacerdotes diocesanos.
Educatio Servanda tampoco es un movimiento de espiritualidad. Así, en esta iniciativa, tienen cabida todas las personas que deseen poner sus talentos al servicio de la educación en la línea que la Fundación defiende, con independencia de cuál sea su adscripción política o su movimiento de espiritualidad de referencia.
"EDUCATIO SERVANDA" (la educación que debe ser conservada) nace con la clara determinación de desplegar todo tipo de iniciativas que apunten a una educación en virtudes de la persona, desde tres ámbitos que juegan un papel determinante en la formación integral del individuo: el colegio, el tiempo libre y la familia.
Esta Fundación ha nacido con la única motivación de servir a la educación ("educatio"). La educación, en verdad, "ha de ser conservada" ("servanda"), porque en ella ha de afirmarse la dignidad de la persona, escrita desde su concepción en lo más íntimo de su ser. Ninguna vocación más excelente que la de educar. Ninguna misión más apremiante, ningún servicio más delicado.
"Pienso en vuestros educadores, guías de las mentes y caracteres jóvenes. ¡Cuán más grande es su misión! ¡Qué responsabilidad particular la suya! ¡Pero qué grande es también su mérito! Cuando nos planteamos el problema de la escuela, surge un problema de importancia fundamental para el hombre. Es el problema de la verdad"
(Juan Pablo II, 31-III-85)
"[La tarea de la educación] es una exigencia constitutiva y permanente de la vida de la Iglesia, que hoy tiende a asumir rasgos de urgencia e incluso de emergencia".
(Bendicto XVI, 28-V-09)








